This page was saved using WebZIP 7.0.3.1030 offline browser on 04/18/13 20:25:18.
Address: http://www.injec-thor.com/enfor.html
Title: INJEC-THOR | Sistema de inyección para tratamientos preventivos y curativos en árboles.  •  Size: 68181

Enfermedades causadas por: Excesos o falta de agua | Temperaturas extremas | Carencias de nutrientes y minerales | Daños | Organismos patógenos | Virus | Bacterias | Hongos | Parásitos

Temas relacionados: Plagas Forestales | Fisiología Vegetal | Metabolismo vegetal | Biología de los árboles

ENFERMEDADES FORESTALES

ENFERMEDADES PRODUCIDAS POR LA FALTA O EXCESO DE AGUA

El agua es uno de los principales componentes de las plantas, sin la cual son imposibles sus procesos de alimentación, asimilación y crecimiento. La falta de agua les ocasiona daños importantes que se exteriorizan mediante fenómenos de marchitez, decoloraciones pardo-amarillentas de las hojas, desecaciones a partir de sus bordes o extremidades y muerte parcial o total de las plantas afectadas por la sequía. La intensidad de los daños varía principalmente con la naturaleza y características del suelo, con el régimen y distribución de las precipitaciones a lo largo del año, con las especies forestales y con su edad, localización y procedencia. La influencia de la naturaleza y características del suelo en los daños por sequía es muy compleja. Son mayores en los terrenos arenosos que retienen poca agua y menores en los arcillosos que la conservan. También son mayores en las zonas pedregosas y superficiales que en los suelos profundos. En épocas de sequías intensas es fácil encontrar pies muertos, aislados o en grupo, que crecían en zonas rocosas, rodeados de otros que conservan todo su vigor vegetativo por mantener su sistema radical a mayor profundidad. Otras veces los daños son debidos a la gran variación del agua del suelo en las distintas épocas del año. El exceso de agua del suelo inhibe el crecimiento del sistema radical, que resulta inadecuado para absorber, durante las sequías, el agua que las plantas necesitan. Las especies forestales que vegetan normalmente en suelos húmedos son menos resistentes a las sequías que otros individuos de la misma especie que crecen en suelos más secos.


ENFERMEDADES PRODUCIDAS POR EL FRIO Y EL CALOR

El efecto de los fríos intensos sobre las plantas de nuestra zona templada depende de que se encuentren o no en su periodo de reposo vegetativo. En el primer caso, la mayoría de las especies autóctonas resisten las más bajas temperaturas sin sufrir daños, mientras que en el segundo, el que dichos daños se produzcan depende de la mayor o menor sensibilidad al frío de las especies forestales. Por ello nos referiremos separadamente a los efectos producidos por las bajas temperaturas invernales y por las heladas de primavera y otoño. Los efectos de las bajas temperaturas invernales los padecen principalmente las coníferas y frondosas de hoja perenne cuando son jóvenes o cuando se trata de especies exóticas introducidas en nuestro país. Las épocas de heladas intensas se corresponden con las noches frías, tranquilas y despejadas de los periodos anticiclónicos, debido a la mayor pérdida por radiación del calor del suelo, especialmente en presencia de aire muy seco y frío.

EFECTO DE LAS TEMPERATURAS SOBRE LAS PLANTAS

Las temperaturas tienen efecto sobre la velocidad de crecimiento, germinación, transpiración, respiración, fotosíntesis, y absorción de agua y nutrientes (Urbano, 1999, Villalobos et al., 2002).

Velocidad de crecimiento: existe una relación entre temperatura y velocidad de crecimiento. La integral térmica (unidades de calor) modeliza esta influencia.

Germinación: Por debajo del cero de crecimiento existe una temperatura por debajo de la cual las semillas no germinan, esta temperatura se denomina cero de germinación. Para temperaturas superiores al cero de germinación, según aumentan se recorta el tiempo necesario para la nascencia.

Transpiración: Sin restricciones de humedad los principales factores que influyen sobre la transpiración son la temperatura y la iluminación. El principal factor que interviene en la apertura de los estomas es la iluminación, así a igualdad en la iluminación, puede observarse que al aumentar la temperatura se incrementa la transpiración, incremento ligado al descenso de la humedad relativa del ambiente en el que la planta transpira.

Respiración: La actividad respiratoria es baja a bajas temperaturas, aumentando según aumentan las temperaturas hasta llegar a un máximo a partir del cual la actividad respiratoria decrece.

Fotosíntesis: La fotosíntesis se puede realizar incluso a temperaturas próximas al cero, según aumenta la temperatura aumenta la actividad fotosintética hasta llegar a un máximo a partir del cual decrece. Este máximo se sitúa según especies entre los 25 y 30 ºC. Absorción de agua y nutrientes: con temperaturas más bajas de las normales se disminuye la velocidad de absorción de agua y de soluciones nutritivas por parte del sistema radicular, disminuyendo la velocidad de traslocación interna de las soluciones absorbidas. Se reduce la asimibilidad de las sustancias nitrogenadas y se hace especialmente lenta la síntesis de proteínas. Baja la asimilación del K2O, y en menor medida la del P2O5.

El termoperiodismo y el proceso de la vernalización nos dan también dos ejemplos de la influencia de las temperaturas sobre las plantas.


ENFERMEDADES PRODUCIDAS POR LA FALTA O EXCESO DE CIERTAS SALES DEL SUELO

El desarrollo de las plantas depende de la presencia en el suelo en cantidades relativamente importantes, de una serie de macro nutrientes tales como el calcio, fósforo, magnesio, nitrógeno y potasio y de la existencia en él, en menor escala, de otra serie de micro nutrientes entre los que destacan el azufre, boro, cinc, cobre, hierro manganeso y molibdeno, elementos que de forma más o menos transformada se encuentran en las cenizas de las plantas. Cuando falta alguna de dichas sustancias alimenticias o existe en muy escasa proporción en el suelo, las plantas que en él se desarrollan sufren anomalías en su crecimiento.


DAÑOS ATMOSFERICOS Y MECANICOS

Los principales daños de tipo atmosférico y mecánico son los producidos por:

El granizo, la fuerza de la nieve, la fuerza del viento, las descargas eléctricas y los causados por el hombre y animales, que dejan los tejidos interiores expuestos a las acciones perjudiciales del medio ambiente y a las pudriciones de los hongos xilófagos.

:: Acción del granizo ::

El granizo hace caer las hojas, las flores y los frutos de los árboles y hiere la corteza de sus brotes produciendo en ella magullamientos que sirven de puerta de entrada a los organismos patógenos incapaces de atravesarla normalmente. Los daños producidos por el granizo son fáciles de diagnosticar, por aparecer localizados en zonas dependientes de la dirección del viento durante la tormenta. Su intensidad es mayor en las frondosas que en las resinosas y mayor también en las especies de ramillas rígidas que en las de ramillas flexibles.

:: Por acción de la nieve ::

El peso de la nieve acumulada sobre los árboles puede romper sus guías terminales y sus ramas e incluso, en determinadas circunstancias, llegar a derribarlos.

:: Por la acción del viento ::

Los vientos fuertes tronchan los troncos y las ramas de los árboles, los arrancan de raíz o los inclinan permanentemente, especialmente si soplan de cuadrantes distintos a los de los vientos dominantes, por actuar en direcciones en las que su sistema radical no ha desarrollado sujeciones especiales para ofrecer la mayor resistencia posible al viento.

:: Por acción de las descargas eléctricas ::

El mecanismo y acción de las descargas eléctricas a través de los árboles son todavía poco conocidos. Y aunque se afirma que la predisposición de las especies forestales a ser atacadas por los rayos durante las tormentas acompañadas de descargas eléctricas, así corno los daños producidos, son tanto mayores cuanto más lento sea el avance de la humedad a través de su corteza, la realidad es que se conoce muy poco de la influencia de la humedad de la corteza en la mayor o menor resistencia de los árboles a ser atacados por los rayos.

:: Por la acción de animales e insectos ::

Los principales animales que colaboran en la propagación de las enfermedades de las especies forestales son los roedores y los insectos. Las roeduras, especialmente de los conejos y ratones, al circundar por completo las partes bajas de los troncos de las plantas jóvenes, o de sus raíces, les producen la muerte. Otras heridas menos intensas sirven de puerta de entrada a los hongos xilófagos. Los insectos desempeñan un papel muy importante en la transmisión y evolución de las enfermedades de las especies forestales, no solamente transportando y facilitando en ellas la entrada de los organismos patógenos que las producen, sino debilitándolas todavía más con sus ataques, disminuyendo su vigor vegetativo y resistencia y precipitando la muerte de las especies enfermas.


ORGANISMOS PATOGENOS. VIRULENCIA. INMUNIDAD Y PREDISPOSICION. PROCESO INFECCIOSO

Los organismos patógenos son los parásitos capaces de atacar los tejidos vivos de las plantas y producir enfermedades. Pertenecen a dos grupos biológicos distintos según se trate de parásitos facultativos o verdaderos. Los primeros tienen la facultad de actuar como saprófitos o como parásitos, mientras que los segundos solamente viven como parásitos y es imposible por tanto cultivarlos en sustratos artificiales. Los patógenos parásitos verdaderos mueren al morir la planta parasitada o la sobreviven muy poco tiempo. La aptitud que tienen los parásitos de atacar los tejidos vivos de las plantas se denomina virulencia. Esta propiedad, que les distingue de los saprófitos, reside en su posibilidad de segregar sustancias capaces de destruir las defensas del medio vivo. Las sustancias segregadas, todavía poco conocidas, son de dos clases. Unas permiten al parásito penetrar en el medio vegetal disolviendo sus membranas protectoras y abrirse paso a través de sus tejidos. Las otras son sustancias tóxicas que los parásitos difunden en los tejidos de la planta huésped. Dichas sustancias desorganizan el contenido celular y engendran los síntomas por los cuales se manifiesta la presencia de las enfermedades, Mientras que en los parásitos verdaderos la virulencia parece ser una propiedad fija y constante, en los facultativos hay adquisición, exaltación y pérdida de virulencia.


VIROSIS

Las virosis forestales son enfermedades poco estudiadas producidas por los virus, parásitos patógenos verdaderos de naturaleza casi desconocida y de dimensiones tan pequeñas que sólo pueden ser observados con microscopio electrónico. Los virus se transmiten por inoculación, con la intervención de los insectos; por injerto, lo cual constituye la prueba principal en el diagnóstico de las virosis; y al podar árboles sanos con herramientas utilizadas en podar árboles enfermos. Los síntomas más frecuentes de las virosis son los moteados de las hojas tipo mosaico, las decoloraciones variegata amarillentas o blanquecinas de las hojas, los tumores y las "escobas de bruja".


BACTERIOSIS

Son enfermedades producidas por bacterias, organismos muy pequeños, típicamente unicelulares y dotados a veces de cilios motores. Mayores que los virus y más pequeños que las esporas, sólo pueden ser observadas con los mayores aumentos de los microscopios ordinarios. Su multiplicación es puramente asexual y se efectúa por escisiparidad, es decir por división transversal de su cuerpo en dos partes equivalentes, que se separan o permanecen unidas y que al dividirse a su vez, dan lugar a la formación de asociaciones más o menos persistentes. Se identifican por sus formas y tamaños, por la ausencia o presencia de flagelos y por las reacciones químicas de sus cultivos. Absorben las sustancias que les sirven de alimento a través de su pared celular y su virulencia dependen de las sustancias que absorben y de las que segregan, las cuales pueden alterar los procesos biológicos de la planta huésped.


MICOSIS: LOS HONGOS.

La mayoría de las enfermedades forestales autóctonas son micosis producidas por hongos parásitos al atacar los tejidos vivos de las plantas. Los hongos, como es sabido, pertenecen a las talofitas, grupo de vegetales de organización muy primitiva. Su aparato vegetativo no posee raíz, ni tallo, ni hojas. Sus células no se especializan y carecen por tanto de los tejidos diferenciados de los vegetales superiores. Todas sus células son iguales, excepto las destinadas a producir los elementos reproductores y las que constituyen los falsos tejidos que les sirven de cuerpos de fructificación, de protección o de soporte. Se distinguen de las otras talofitas, las algas, por la ausencia de clorofila, que les obliga a vivir en forma saprófita o parásita. El cuerpo vegetativo de los hongos de interés forestal está constituido por una serie de filamentos entrelazados llamados hifas, cuyo conjunto se denomina micelio.

Algunas de las cientos de enfermedades que pueden causar los hongos son:

ROYA:
Se caracteriza por la aparición sobre las hojas y tallos de unas pústulas o bultitos de color rojo, castaño, naranja o amarillento, según la especie de Roya que se trate, que producen decoloraciones amarillentas en la parte superior. Las hojas muy afectadas se secan y caen. Exceso de humedad, temperatura suave y lluvias prolongadas son las condiciones ideales para la infección. Surge al inicio de la primavera y en otoños lluviosos.

BOTRITIS:

Botritis es un hongo que produce podredumbres en la base de los tallos, en brotes, en hojas, en flores y en frutos. Puede atacar a cualquier planta, aunque prefiere las de hojas blandas y tallos tiernos y carnosos. El síntoma típico es un micelio esponjoso gris oscuro característico en la zona afectada. Las partes afectadas se pudren. Infecta por la penetración de esporas a través de heridas que causan los insectos, el granizo, las rozaduras, etc.

ANTRACNOSIS:

Estos hongos producen manchas marrones en las hojas. Esta enfermedad se caracteriza por la aparición sobre hojas y tallos jóvenes de unas lesiones oscuras, hundidas, bien delimitadas por una o más aureolas concéntricas, secándose posteriormente las zonas atacadas como una quemadura.

OIDIO:

El Oidio es un hongo que se diagnostica bien. Se manifiesta como polvo blanco o cenizo muy típico, en hojas, brotes y también en frutos. Las hojas y tallos atacados se vuelven de color amarillento y terminan por secarse. En la flor es menos frecuente. Es una enfermedad muy común y que causa graves daños.

FITÓFTORA:

Hay varias especies del hongo Fitóftora (Phytophthora sp.) que puede matar a muchas especies de plantas: Arces, Ciprés de Lawson, Manzano, Tejo, Rododendro, etc., etc.. También se le llama "Enfermedad de los setos", porque es relativamente frecuente en setos de Thuyas (Thuja), Cipreses (Cupresus sp) y sobre todo en Leylandii.

VEA INFORMACIÓN AMPLIADA DE ESTA ENFERMEDAD

LA GRAFIOSIS:

Es una grave enfermedad que afecta a los Olmos, sobre todo Ulmus minor y Ulmus glabra. También a Zelkovas (Zelkova spp.). El hongo entra en el árbol porque el insecto escolítido que se alimentan de hojas y madera (Scolytus scolytus), llevan en su cuerpo adheridas las esporas del hongo y las van diseminando. La segunda vía de infección es a través de las raíces, de un árbol infectado pasa por las raíces a otro cercano esporas del hongo, entrando en la corriente de savia que lo distribuye a la copa.

SINDROME DE LA RAMA SECA:

Se trata de la pudrición de la raíz, generalmente se presenta en olivos. Es causado por un hongo que se aloja en las raices y hace que estas comiencen a pudrirse, en consecuencia comienzan a secarse las ramas y hojas de la planta.

VERTICILLIUM, FUSARIUM:

El síntoma más claro es que está afectada sólo una parte de la planta. Los síntomas empiezan con una marchitez total o parcial que suele comenzar en las horas de más calor con máxima trasnpiración, con frecuencia los tallos aparecen oscurecidos, ya que es una enfermedad vascular y pudre los vasos conductores de savia.


FANEROGAMAS PARASITAS

Existen fanerógamas adaptadas a la vida semiparásita o parásita, que se fijan a las partes aéreas o raíces de sus huéspedes. Otras fanerógamas no viven a expensas de otras plantas, pero pueden provocar en ellas manifestaciones patológicas, cuando sus tallos trepadores volubles se arrollan a los troncos y ramas de los árboles o arbustos y presionan sus tejidos vivos.

EL muérdago: Las raíces del muérdago absorben del huésped el agua y los compuestos minerales, pero el carbono les es suministrado por las hojas. Sin embargo, la posibilidad que tiene el muérdago de disminuir su parte aérea a costa del sistema radical, hace pensar en un parasitismo variable que le permite absorber también los hidratos de carbono de la planta parasitada. La propagación de los muérdagos se realiza lentamente con la intervención de los pájaros, tordos principalmente, que se alimentan de sus bayas, ricas en viscina, sustancia muy pegajosa. Las semillas de los frutos del muérdago quedan adheridas a las ramas sobre las que han sido depositadas por los pájaros y germinan en las grietas de su corteza, emitiendo una raíz fijadora principal que atraviesa la corteza externa hasta ponerse en contacto con el liber. La raíz crece en longitud a medida que crece el espesor de la rama en que está inserta, dando la impresión errónea de que es la raíz la que se va introduciendo en la madera. A veces se forman raíces secundarias, a partir de estolones laterales, que crecen de forma análoga a la raíz principal. Con la edad se va completando la ramificación de las raíces y estolones laterales y la rama tiende a hincharse alrededor de la zona infectada. Si el ataque es ligero, los daños del muérdago son inapreciables, pero si es intenso se observan disminuciones de crecimiento y clorosis en las hojas del huésped.

Si no reconoce algun término o palabra consulte el GLOSARIO DE TÉRMINOS BOTÁNICOS.

Home | Árboles | Servicios | Método INJEC-THOR® | Clientes | Galerías fotográficas | Contactenos
Copyright © 2007 INJEC-THOR.com - Todos los derechos reservados - webmaster